El chef Fernando Pérez Arellano es una auténtica joya que brilla en el panorama culinario mallorquín. Es el único chef de la isla que ha sido galardonado con dos estrellas Michelin gracias a Zaranda, un verdadero referente gastronómico, y tras cosechar grandes éxitos, se arriesgó a abrir un segundo restaurante en la isla.
En el ámbito de la restauración se dice a menudo que cuando un chef abre un nuevo restaurante, este suele salir perdiendo en las comparaciones. Sin embargo, en 2016 el chef Arellano se lanzó a la piscina y abrió Baiben Brasserie, su segundo restaurante, en Puerto Portals.
Baiben refleja un nuevo concepto que combina un gastro-bar y una brasserie. Se trata de una tendencia que hacen suya cada vez más chefs, pero por lo general los resultados dejan bastante que desear. Cuando se inauguró Baiben en colaboración con el gran coctelero Rafa Martín, tuvimos nuestras dudas.
Afortunadamente, Baiben ya se ha hecho un hueco por méritos propios y no es un nuevo Zaranda junto al mar. En el menú se dejan sentir influencias internacionales de cocinas como la libanesa, sudamericana, italiana, marroquí y mexicana, y las propuestas gastronómicas están dirigidas a un público más informal.
Aquí, las elaboraciones que hicieron famoso al chef Arellano son menos exclusivas y más desenfadadas. Muchos platos son para compartir, e incluso podrás comértelos sin necesidad de utilizar cubiertos. Fernando cree que existe una creciente tendencia a comer de manera más informal y vivencial, opinión que suscribimos.
Compartimos dos variedades de ceviche (una vegetariana) que destacaban por su frescura, y un “vitello tonnato” que aquí cocinan con lengua de ternera. Su textura es más suave de lo que desearían algunos comensales, pero tiene un sabor muy conseguido. La “parmigiana de melanzane” italiana, acompañada por una pequeña ensalada de rúcula, la carne a la brasa y la bresaola casera ligeramente ahumada con queso burratina y ensalada estaban deliciosas.
Los platos principales incluyen paella y arroz, pastas caseras, pescado a la brasa y carnes de primera (como la Black Angus de Nebraska, carne de Wagyu de Chile y cerdo ibérico). La carta de postres, con toques internacionales, incluye dos propuestas para compartir, y su extensa carta de vinos cuenta con algunas variedades mallorquinas.
Con Baiben, el chef Arellano ha creado el tipo de restaurante en el que queremos comer en la isla, sin pompa ni boato. Los sofisticados sabores del mundo presentes en sus elaboraciones son fieles a su propio estilo y harán las delicias de los amantes de su cocina. Y, sinceramente, a quién no le gusta poder comer de vez en cuando con las manos…