Fri 10 February 2012

Follow abcMallorca on Twitter
 
adverts by abcMarketing

    • Customized Sky Multi-room Installations, HD Freesat, Sky HD, the only British official Sony, Bose and Loewe dealer in Mallorca.
      www.hdfreesat.tv

La Vida en Mallorca Tras la Jubilacion

U1_9c9cd208445caabbb77ab0be3f64c420
U1_05f5e87212a27b169057a0c8cff3dac0
U1_d4524e0f66a2af2b20baeae4066ec058

Jubilados, pensionistas, rentistas - la vida en Mallorca después de la jubilación es tan polifacética como la gente misma que se ha decidido a venir aquí. En esta isla, cada uno puede encontrar la dicha y ser feliz según sus propias ideologías.

¿Cuántos habitantes tiene Mallorca? La respuesta: A veces más, a veces menos. No sólo viajeros profesionales de vaivén vienen y se van (compárese con la abc-Magazin N° 6), también muchos jubilados llevan una vida movida. La migración de jubilados del norte de Europa al sur de Europa ha llegado a un importante volumen desde los años 80. Nadie sabe, cuántos viajeros de vaivén se mueven dentro de la zona gris de una estancia legal o ilegal – en total más de 6 meses por año. En el año 2002, por ejemplo, habían 66.000 alemanes registrados oficialmente en España, pero según la estimación del Cónsul General de Málaga, hay aproximadamente medio millón de alemanes con un promedio superior a los 60 años de edad que viven permanentemente o la mayor parte del año en España, de los cuales 50.000 a 80.000 en Mallorca. Sólo una parte de estos vacacionistas permanentes quiere cortar todos los vínculos con su país de origen y solicitar la Residencia. “¿Cuánto tiempo os quedáis esta vez?” es la pregunta estándar, cuando se vuelven a encontrar con amigos y vecinos. Jutta y Peter sólo pasan unas semanas al año en su casa en la costa sur. El nieto y sus amigos en casa les importan mucho. Renate y Werner usan su casa de pueblo durante unas semanas en otoño, invierno y primavera. Son aficionados al ciclismo y al senderismo. Brigitte y Hans-Joachim están “en realidad casi siempre aquí”. Pero sí conservan un piso en Alemania. Uschi y Heinz han vendido todo en Alemania, pero disponen de un apartado de correo en la casa de familiares. “Pero queréis volver a Alemania?”, pregunto. “De momento bajo ningún concepto…” – se retienen un momento y dicen…”…pero si alguien de nosotros se quedase sólo, entonces quizás. O cuando seamos muy mayores o estemos muy enfermos, esto sí que sería una razón.” – “Podríais comunicaros con médicos en el hospital?” – “No”, admite la mayoría. Aunque los conocimientos del idioma en este grupo de gente es muy variado, generalmente es muy básico. Casi todos lo lamentan, pero no hacen mucho para cambiarlo: “Teóricamente debería volver a visitar un curso….”. Pero como el círculo de amistades se compone de alemanes, no parece haber necesidad de actuar. Así, la integración no es posible.

Naturalmente que hay miles de verdaderos “residentes” entre los jubilados que buscan su paraíso entre palmeras. «Y, Fritzchen, ¿qué quieres ser cuando seas grande?» – «Seré jubilado en Mallorca». No sé qué exactamente se imaginó el pequeño Fritzchen bajo el perfil de esta profesión, pero sea lo que sea, nunca es completamente correcto. El “jubilado en Mallorca” existe tan poco como “el jubilado en Mannheim o Manchester”.

Estudios sobre el comportamiento de las personas mayores dieron por resultado que los patrones biográficos habituales continúan en la vejez, y que nadie cambia sus hábitos y actitudes repentinamente desde cero al entrar en una determinada edad. Así, Gerda y Manni han cantado durante 20 años en un coro en Alemania. Ahora son entusiasmados y completamente integrados miembros del coro mallorquín Coro Pro Música en Sóller. Claus anteriormente se ha pasado noches en su ordenador arreglando cosas. Aquí en el pueblo es muy solicitado como “paramédico de emergencia” honorífico para ordenadores averiados.

Actitudes personales y modelos de vida muestran muchas veces una continuidad inesperada: Cuando Ralph vino a Mallorca de los EE.UU. hace 7 años, no quería nada más en la vida que jugar al golf y al tenis. Pero entretanto ya no es sólo consultor en la región de Europa para empresas del sector de la TI, sino se dedica también como presidente de comité del districto de Toastmaster International. “Estoy convencido de las metas de Toastmaster, que podemos entrenar y mejorar todas nuestras capacidades de comunicación. Invito a todos a aprovechar esta oferta gratuita. Nos juntamos los miércoles por la noche en el Santa Ponsa Country Club.”

Grupos que comparten el mismo estilo de vida muestran más cosas en común que grupos de edad parecida. Encontré un ejemplo muy bueno en Willhelm (62) y Andreas (37). Cada uno de ellos ha dejado atrás en Alemania una vida económicamente exitosa pero demasiado estresante. Yo les pregunto a los dos, qué es lo que buscan en Mallorca y recibo respuestas idénticas: “Tranquilidad y tiempo para vivir!”. Ya era de esperar que, a continuación, me mencionaran un sinnúmero de aficiones, pero las analogías en el detalle me sorprenden: practicar la navegación a vela, el golf, leer, gimnasia.

Es evidente que hay una diversidad de variantes de listas de prioridades para actividades e intereses individuales en Mallorca. Las respuestas más frecuentes que recibí fueron: Disfrutar del sol y del paisaje, hacer excursiones y senderismo, embellecer la casa y el jardín, deporte en el tiempo libre. El concepto de “deporte toda la vida” abarca todas las actividades físicas que se pueden practicar hasta una edad muy avanzada. Disfrute y prestigio, contactos y sociabilidad son muy solicitados por la “generación de plata” consciente de la calidad. Si se añade la transición deslizante al “health care”, “wellness”, “anti-aging”, belleza, etc., resulta un segmento en el mercado que tiene enormes posbilidades de crecimiento, sobre todo en Mallorca. Esto también le alegra a Kirsten. La danesa ha vendido su salón de belleza en Jersey para disfrutar de una vida bajo el sol. Pero es una de aquéllos que no pueden dejar la costumbre. Siempre sólo golf y bridge, no, ella sige asesorando a sus amigas en cuestiones de cosmética.

Kirsten también me cuenta que el camino hacia el paraíso Mallorca puede ser largo y solitario. “Cuande llegé, no conocía absolutamente a nadie. Estaba completamente sola y no hablaba con nadie durante semanas. Para mí era horrible, porque necesito a gente alrededor. No tenía amigos, ni teléfono, ni coche, ni televisor. Estaba muy sola y era muy infeliz. Escribía cada noche cartas largas a mis antiguos amigos que echaba tanto de menos. Por otro lado, cada día era excitante y nuevo.

Era marzo, el tiempo era magnífico, soleado y cálido. Tomaba cada día el bus para conocer Palma y sus alrededores. Después de semanas descubrí un gimnasio cerca, que estaba dirigido por una inglesa. Inmediatamente me inscribí en un curso y esto fue finalmente un inicio. Después de las clases tomábamos algo juntos y hablábamos. Estaba tan contenta. Más tarde me inscribí como miembro en un club de golf y allí encontré a gente de todo el mundo. Después empecé a jugar al bridge – era algo que lo quería hacer desde hace mucho. Y un buen día me compré un ordenador en la tienda de la esquina. Justamente en ese momento se encontraba un amigo del propietario en la tienda y esto fue una coincidencia feliz para mi. Como sudafricano naturalmente hablaba inglés y me podía dar clases con el ordenador. A través de él conocí a mucha gente interesante. Entretanto mi agenda está llena de citas y compromisos cada semana. Me va muy bien, estoy feliz.” El consejo de Kirsten para un vida plena de felicidad es, primeramente, conocer a la máxima cantidad de gente posible.

Al final sólo me queda para saber, si también los “verdaderos” residentes quieren volver algún día a su país de origen. “¡Bajo ningún concepto! ¡Jamás!”, es la respuesta categórica de Sheila (78, desde 8 años aquí). “Mi hijo que vive en Inglaterra me puede visitar con mucho gusto. Pero yo estoy pasando los mejores años de mi vida. Por fin he encontrado mi tarea: Presto mi ayuda a otras personas.”